1. En la meditación, la mente se remonta a sus orígenes, descansando allí como el niño reposa en el regazo de su madre. El yogui, habiendo hallado su lugar propio de descanso y refugio espiritual, ve la realidad subyacente a su alrededor y dentro de él.
2. La meditación anula la polaridad entre la conciencia analítica dominante del cerebro frontal y la menguante subconsciencia o inconsciencia de la parte posterior del cerebro. Controla y ralentiza ciertas funciones físicas automáticas que normalmente estimulan el cerebro, tales como las contracciones intestinales, la respiración y el latir del corazón. Todos los estímulos externos que perturban habitualmente la consciencia humana a través de los distintos órganos de los sentidos se ven interrumpidos cuando las nueve puertas del cuerpo son cerradas en dhyana.
3. En la meditación, la mente y la materia se fusionan. Esta fusión quema todo pensamiento distrayente. El shadaka (el practicante) se vuelve dinámico, creativo y supremamente atento. Posee reservas de energía inagotables y se entrega a la mejora de la humanidad.
4. El Sadhaka experimenta una nueva dimensión en la cual sus sentidos y su chitta se tornan puros como el cristal. Ve las cosas como son y se halla libre de prejuicios y engaños. Esto es Jagritavastha, un estado de percepción consiente vigilante. Su alma se halla despierta, pero sus sentidos se hallan bajo control. El sadhaka se halla lleno de conocimiento (prajna), comprensión, precisión, libertad y verdad. Iluminado por el fuego divino interior, irradia dicha, unidad y paz.
5. El sadhaka alcanza progresivamente los siente estado de consciencia superior, a saber: deseo correcto (súbechna), reflexión correcta (vicharana), desaparición de la mente (tanumanasa), autorrealización (sattavapatti) no- apego (asamsakta), no percepción de los objetos (padarthabhava) y experiencia de un estado que se encuentra más allá de las palabras. Se trata de una suma total de todo el conocimiento. (jñana) del cuerpo (sarira), la respiración (prana) la mente (manas), y la inteligencia (vijñana); conocimiento ganado mediante la experiencia (anubhavika) , la recolección de los diversos sentimientos y sabores que la vida ofrece (rasatmaka) y el conocimiento del sí mismo (atma ñana)
6. Sus sentidos se retiran hacia dentro. Sus pensamientos son puros. Libre de apego y engaños, se ha vuelto estable, un jivana mukta (libre de las ataduras de la vida).El estado de un Jivana mukta es así descrito por el bhagavad gita (capítulo XVIII, 53.56): “ el ha dejado atrás la vanidad, la violencia y la arrogancia. Ha ido más allá de la lujuria, la ira y la codicia. Se ha vuelto desinteresado y tranquilo- está listo para ser uno con el Eterno. Aquel que habita el eterno y se halla con el espíritu tranquilo, ni se aflige ni desea. Su amor es el mismo para con toda la creación”
7. Es así como el Sadhaka inicia su viaje desde la esclavitud hasta la libertad de espíritu. A partir de la conquista del cuerpo, pasa a dominar la respiración (bioenergía). Una vez dominada la respiración, el sachaba controla los movimientos de la mente, desarrolla un discernimiento sano, realiza acciones correctas, adquiere una total percepción consciente y se torna un ser iluminado. Esta iluminación (prajna) conduce al conocimiento Supremo (parajñana). Con este conocimiento, el sadhaka entrega lo más profundo de su alma. Esto es Sarabagati Yoga – el yoga del abandono.










