viernes 27 de noviembre de 2009

Luz sobre Iyengar

Mi admirado y querido Iyengar.


Efectos de la meditación


1. En la meditación, la mente se remonta a sus orígenes, descansando allí como el niño reposa en el regazo de su madre. El yogui, habiendo hallado su lugar propio de descanso y refugio espiritual, ve la realidad subyacente a su alrededor y dentro de él.



2. La meditación anula la polaridad entre la conciencia analítica dominante del cerebro frontal y la menguante subconsciencia o inconsciencia de la parte posterior del cerebro. Controla y ralentiza ciertas funciones físicas automáticas que normalmente estimulan el cerebro, tales como las contracciones intestinales, la respiración y el latir del corazón. Todos los estímulos externos que perturban habitualmente la consciencia humana a través de los distintos órganos de los sentidos se ven interrumpidos cuando las nueve puertas del cuerpo son cerradas en dhyana.

3. En la meditación, la mente y la materia se fusionan. Esta fusión quema todo pensamiento distrayente. El shadaka (el practicante) se vuelve dinámico, creativo y supremamente atento. Posee reservas de energía inagotables y se entrega a la mejora de la humanidad.



4. El Sadhaka experimenta una nueva dimensión en la cual sus sentidos y su chitta se tornan puros como el cristal. Ve las cosas como son y se halla libre de prejuicios y engaños. Esto es Jagritavastha, un estado de percepción consiente vigilante. Su alma se halla despierta, pero sus sentidos se hallan bajo control. El sadhaka se halla lleno de conocimiento (prajna), comprensión, precisión, libertad y verdad. Iluminado por el fuego divino interior, irradia dicha, unidad y paz.



5. El sadhaka alcanza progresivamente los siente estado de consciencia superior, a saber: deseo correcto (súbechna), reflexión correcta (vicharana), desaparición de la mente (tanumanasa), autorrealización (sattavapatti) no- apego (asamsakta), no percepción de los objetos (padarthabhava) y experiencia de un estado que se encuentra más allá de las palabras. Se trata de una suma total de todo el conocimiento. (jñana) del cuerpo (sarira), la respiración (prana) la mente (manas), y la inteligencia (vijñana); conocimiento ganado mediante la experiencia (anubhavika) , la recolección de los diversos sentimientos y sabores que la vida ofrece (rasatmaka) y el conocimiento del sí mismo (atma ñana)



6. Sus sentidos se retiran hacia dentro. Sus pensamientos son puros. Libre de apego y engaños, se ha vuelto estable, un jivana mukta (libre de las ataduras de la vida).El estado de un Jivana mukta es así descrito por el bhagavad gita (capítulo XVIII, 53.56): “ el ha dejado atrás la vanidad, la violencia y la arrogancia. Ha ido más allá de la lujuria, la ira y la codicia. Se ha vuelto desinteresado y tranquilo- está listo para ser uno con el Eterno. Aquel que habita el eterno y se halla con el espíritu tranquilo, ni se aflige ni desea. Su amor es el mismo para con toda la creación”



7. Es así como el Sadhaka inicia su viaje desde la esclavitud hasta la libertad de espíritu. A partir de la conquista del cuerpo, pasa a dominar la respiración (bioenergía). Una vez dominada la respiración, el sachaba controla los movimientos de la mente, desarrolla un discernimiento sano, realiza acciones correctas, adquiere una total percepción consciente y se torna un ser iluminado. Esta iluminación (prajna) conduce al conocimiento Supremo (parajñana). Con este conocimiento, el sadhaka entrega lo más profundo de su alma. Esto es Sarabagati Yoga – el yoga del abandono.



Fuente: Luz sobre el Pranayama. Prabayama Dipika. B.K.S Iyengar.
Me encanta este texto pero creo que merece comentarios reflexivos que van en el próximo post. Que lo disfruten.
Mala.



viernes 20 de noviembre de 2009

Elogio de la lentitud



Todos tenemos un ritmo con el que caminamos por la vida, dice el autor. El padre Mujica sugiere no apurar el paso, no limitarse sólo a buscar una meta, porque tal vez sin advertirlo nos habremos pasado de largo.

Este verano, visitando en el Museo Reina Sofía de Madrid una excelente exposición de la artista Louise Boourgois, leí, y copié, la brevísima pero completa historia que llevaba inscripta uno de sus dibujos: “ una vez un hombre estaba contando una historia, y en verdad era una historia muy buena, lo que lo ponía muy contento a el mísmo, pero la contó tan ráido que nadie la entendió”.



Podría haber sido una buena introducción para esa misma muestra, que como casi todas las grandes exposiciones son recorridas por miles de personas tan Ávidas por verlas como por decirse rapidamente a sí mismos y a los demás que ya la vieron. No es sólo la exposición, también la vida..



Pasamos años esperando momentos, recorremos kilómetros y kilómetros para llegar a una pequeña franja, a una meta, a una llegada. Lo que buscamos está siempre al final de un recorrido, el recorrido puede ser corrido o andado con paso lento o rápido… viviendo o siendo arrastrado. Recibiendo lo que el camino tiene también de llegada o con los ojos fijos en el final, ciegos a todo lo que nos mira pasar de largo.



La vida, como toda obra de arte, necesita que uno se detenga frente a ella, necesita ser contemplada, escuchada; también ella quiere decirse, contarse, pero a su ritmo, al ritmo de la lentitud con la que crece todo lo que creciendo también madura.







En la medida en que se la mira, en que nos detenemos, la vida, las cosas, entregan sus matices, sus detalles, los detalles de lo que todo, grande o pequeño está hecho. Los detalles que hacen diferente un rostro de optro rostro, una vida de otra vida. Lo que hace qyue nada sea igual, lo que hace que todo sea diferente, que nada sea indiferente.



La vida es ahora, siempre y cuando la viva, no la postergue, no la aplace. La vida es el orden del ser y no del hacer, pero se la vive haciendo, o más aun, haciéndola. Pero hay que hacerla propia.



“Domus”, raiz latina de donde viene la palabradoméstico, también casa u hogar, implica “ lo propio”, y lo propio es la casa, el lugar donde se habita, no por donde se pasa. Donde se está y no meramente donde se hace. Por eso allí se descansa, porque se llegó, porque se puede estar en lo propio, se puede reposar. Y lo que dentro de ella se hace, se hace estando, demorándose.



Morando en uno mismo, no arrojado más allá. Si estás apurado – aconseja un proverbio japonés-, camina despacio. Morar, demorarse en la vida, es morar cada paso, estar allí, vivéndolo. No implica inmovilidad, implica morar en lo que uno está, caminar sobre la vida y no correr tras la historia. Quizá, o seguro, haremos menos cosas, pero recibiremos más.Compraremos menos, pero apreciaremos más. Funcionemos menos, pero vivamos más.



Quizá todos tengamos un ritmo propio, la propia música, esa que Celine decía en una de sus novelas que llevábamos en el corazón y que si no la escuchamos no tendremos la melodía con la que hacer bailar la propia vida. Todos tenemos un tiempo en común, el del funcionamiento, el del tic tac del reloj, el del tiempo del hacer, también cada uno tiene la propia música, la del corazón, la del latido de la vida, la que nos permite vivir y no sólo funcionar.





Tal vez nuestra vida, la historia que contemos y que nos contemos de ella, ese cuento que es la vida, sea más breve incluso que la del personaje del dibujo de Louise Bourgois, pero la contaremos lentamente, se entenderá toda, dirá más. Iremos menos lejos, pero habremos llegado a través de todo el camino.



Hugo Mujica.





Para Juan, por recordármelo.



Para Rodo, por su momento de Morar, morarse y demorarse.



La meditación es detenerse y escuchar la propia música, el latido, el silencio. Creo que es imposible vivir una buena vida sin prestar atención y sin amar lo simple. ¿ Uds qué creen?



Fotos: Louise Bourgois y mi Nono.








miércoles 18 de noviembre de 2009

Por qué hago lo que hago ?



Porque me hace profundamente feliz dar. Porque ayudo a los demás a descubrir un paraíso mental al que se accede a través del cuerpo. Porque amo el arte lo bello y la verdad. Porque siento una comunión constante con ideas de infinidad que me hacen muy libre y me hacen sentir la fluidez. Porque mi trabajo me alivia. Porque doy alivio a los demás. Porque juntos creamos un acceso a un plano de la realidad más suave y menos pretencioso, donde no hay que conseguir nada sino estar solamente y descubrirse niño otra vez. Porque este trabajo me da fuerza y me hace dar fuerzas. Porque este trabajo me hace ser valiente y enseñar la valentía. Porque me hace inspirar en los demás, abriéndome muchos oídos y muchos ojos y muchos corazones para recibir a todos en su naturaleza salvaje y poderosa y quererlos tal cual son. Porque amo la vida y todos sus infinitos matices, amo la vida en todo su esplendor, la mente humana es increíble, la mente de la naturaleza es profundamente sensual y con mi trabajo voy hacia ella todo el tiempo. Hago lo que hago porque siento que nací para esto, para revelar bailando las verdaderas luces y las verdaderas y profundas sombras de la vida. Nunca fui buena para esconder o esconderme, y ahora más que nunca siento que no puedo dar ni un paso atrás.

Lo siento! Perdón! Te amo! Gracias!
Mala.

viernes 23 de octubre de 2009

Belleza y Felicidad



Los esperamos los lunes de 19.00 a 21.00 en Palermo.
(hagan clik en el volante para verlo mejor)

Nuestros encuentros de yoga y literatura están pensados como espacios de soltura, fluidez y creatividad. La primera hora del taller se dedicará a experimentar breves ejercicios de yoga para poder relajar, alinear y desbloquear el cuerpo, preparándolo para el siguiente tramo que es la meditación. Después, automática, natural, casi inconscientemente, se toma la pluma y se comienza a escribir según las sugerencias del coordinador.

En prácticas como el yoga y la meditación encontramos acceso a una suerte de depuración de nuestras individualidades. Hacemos un trabajo directo sobre nuestro ego, sobre nuestra voz, partiendo desde nuestras diferencias físicas y afectando directamente a todo lo que concierne a la situación creativa. Cómo nos paramos en el mundo, cómo acomodamos nuestro cuerpo, cómo respiramos, es lo mismo que plantear cómo decimos lo que tenemos que decir.

El mito general que buscamos derribar es que está todo en contra de la escritura: nuestra situación económica, nuestro nivel cultural, la falta de tiempo, la neurosis, creer que no se tiene talento, etcétera. Con nuestra práctica buscaremos desmitificar todo esto, partiendo de la base de que intensificando nuestra individualidad y limpiándonos lo más posible de formas, maneras sociales y culturales cualquiera puede ser un buen escritor. Toda literatura es buena si es auténtica y original, desornamentada y excéntrica. Todas las individualidades pueden ser interesantes. El camino es hacia la autenticidad, hacia el origen.

Para esto nos serviremos del yoga y la meditación: vamos a estudiarnos a nosotros mismos buscando modalidades no intelectualizadoras, más allá del lenguaje, para posteriormente volver a la palabra, limpios, cambiados, depurados, y haciendo aparecer a la escritura de modos no convencionales, siempre orientados a detonar la pulsión creativa desde lo ajeno, lo incómodo, lo nuevo, provocando distintas experiencias y accidentes que desde la infinitud del azar generen formas y temas inesperados.

También indagaremos en los modos de expresarse y de narrar de otras artes como el cine, la danza, el canto, la video instalación, la fotografía, la pintura o la música, buscando desmitificar a las fronteras genéricas que limitan las posibilidades de cada disciplina.

Y vamos a reflexionar sobre el papel del cuerpo, de la salud y de la enfermedad en distintas poéticas de la historia de la literatura, proponiendo una aproximación poco usual, y alejados de los métodos de la academia o del taller literario convencional.

Nuestra función es acompañarlos a transitar un espacio nuevo, desde la convicción de que el mejor maestro que cada uno puede encontrar reside en sí mismo y en su propia experiencia, y que no hay sistema o teoría con la autoridad moral para intervenir a alguien que está escribiendo. Vamos a pensar en ser una escuela vacía o espejo, sin una jerarquía de formas o de temas, donde las obras son manifestaciones de un sistema individual y personal, y donde la literatura que vayamos conociendo será un espectáculo que genere conciencia y libertad en el acto de escribir.




Mini Bío Malala Giambelluca

Estudié artes en la UBA, composición coreográfica en el IUNA, diseño multimedia en Maimónides, danza, danza aerea, expresión corporal, teatro y canto con maestros como Juana Lederer, Román Ghilotti, Cecilia Levantesi, María José Goldín, Ricardo Bartiz entre otros. Soy instructora de yoga integral, hice un perfeccionamiento en ashtanga yoga terapéutico y estoy finalizando un instructorado de kundalini Yoga dirigido por Hargobind Sinh Khalsa. Hago zazen (budismo mahayana) hace 4 años. También estudié Shiatsu en la Escuela Oriente dirigida por Alejandra Baratea y y Ayurveda en la Fundación ayurveda Prema. Trabajo dando clases de Yoga para todas las edades en mi salón y a domicilio y haciendo diseños free lance.

Mini Bío Manuel Obligado

Estudié Letras en la UBA y Guión para cine y TV en el CIEVYC. Fui colaborador en los talleres literarios de Juan Isaguirre y de César Rojas, en la Biblioteca Evaristo Carriego. Asistí al taller literario de Alberto Laiseca y al seminario Laboratorio Bellatin, del escritor Mario Bellatin, donde se hizo hincapié en su Escuela Dinámica de Escritores y en distintos métodos no convencionales de enseñanza de escritura. Desde 2004 di lecturas en distintos lugares (Warhol Bar, Biblioteca Evaristo Carriego, Biblioteca Braille para ciegos, etc.) y escribí textos para distintas antologías. Tuve todos los trabajos. Actualmente me estoy formando como instructor de yoga, hice un perfeccionamiento en ashtanga yoga terapéutico y hago zazen, y estoy codirigiendo un proyecto audiovisual que coescribí titulado Log.


jueves 15 de octubre de 2009

La verdad Interior


Tengo una buena copa quiero compartirla contigo.

Iching, 61.



Por sobre el lago sopla el viento y remueve la superficie del agua. Así se manifiestan efectos visibles de lo invisible.

El corazón está libre de prejuicios, de modo que está capacitado para acoger la verdad.

Tan sólo allí donde lo recto, la constancia, constituye el fundamento, la unión seguirá siendo tan sólida que triunfará de todo.

El viento mueve el agua porque es capaz de penetrar en sus Intersticios. Así el noble, cuando debe juzgar faltas cometidas por los hombres, trata de penetrar en su fuero interno con gran comprensión para formarse un concepto caritativo de las circunstancias. Toda la antigua jurisprudencia de los chinos tenía por guía esa idea.

La más elevada comprensión, que sabe perdonar, se consideraba como la más alta justicia. Semejante procedimiento judicial no carecía de éxito; pues se procuraba que la impresión moral fuese tan fuerte como para no dar motivos de temer abusos como consecuencia de tal lenidad.

Pues ésta no era fruto de la flaqueza, sino de una claridad superior.

Estar dispuesto trae ventura.


Si hay segundas intenciones, es inquietante.

Lo principal para el ejercicio de la fuerza de la verdad interior consiste en hallarse uno en sí mismo firme y dispuesto. De tal actitud interior emergerá la conducta correcta frente al mundo externo.

Si, en cambio, se pretendiera cultivar relaciones secretas de índole particular, sería motivo de verse uno privado de su independencia interior y cuanto más seguro se sintiera en la convicción de hallar en otros su respaldo, tanto más se hundiría en la inquietud y la preocupación de saber si tales uniones secretas son realmente consistentes. Con lo cual perdería la paz interior y la fuerza de la verdad interior.

Se trata aquí del influjo involuntario que la naturaleza interior ejerce sobre personas anímicamente afines. No es necesario que la grulla aparezca mostrándose sobre una alta colina. Aun oyendo su llamado desde lo más oculto, el pichón percibe su voz, la reconoce y le da respuesta. Donde reina un ánimo alegre, también aparece un compañero para compartir con uno una copa de vino.

Así se manifiesta el eco que la simpatía despierta en los hombres. Allí donde una disposición anímica, un sentimiento, se anuncia con verdad y pureza, donde un acto es clara expresión de la actitud interior, tales manifestaciones actúan misteriosamente y a distancia, en primer término sobre quienes se hallan interiormente receptivos. Pero tales círculos van ampliándose.

La raíz de todo influjo reside en el propio interior. Cuando el interior se expresa con plena verdad y vigor, tanto en las palabras como en los actos, es grande el influjo.

Ese influjo es, pues, sólo la imagen refleja de aquello que surge del propio pecho. Así toda intención de ejercer un influjo sólo destruiría ese mismo influjo.

Kung Tse dice al respecto: “El noble permanece en su cuarto. Cuando expresa bien sus palabras, encuentra aprobación a una distancia de más de mil millas.

¡Cuánto más aún en la cercanía! Si el noble permanece en su cuarto y no expresa bien sus palabras, encuentra oposición a una distancia de mil millas. ¡Cuánto más aún en la cercanía!

Las palabras parten de la propia persona y actúan sobre las gentes. Las obras se generan en la cercanía y son visibles desde lejos. Palabras y obras son los goznes de la puerta del noble, son el resorte de su arcabuz. Al moverse estos goznes y este resorte, acarrean ya honor, ya vergüenza. Mediante sus palabras y sus obras el noble mueve cielo y tierra. ¿No hay que ser cauteloso entonces?”

A fin de acrecentar la fuerza de la verdad interior, es necesario dirigirse hacia lo superior, hacia aquello de lo cual

pueda obtenerse iluminación como la que recibe la luna del sol. Para ello, sin embargo, hace falta una cierta humildad, tal como la posee la luna no del todo llena.

Cuando la luna se enfrenta directamente con el sol como luna llena, comienza inmediatamente a menguar. Si bien, por una parte, hay que sentir veneración y humildad ante la fuente de iluminación espiritual, por otra parte es preciso renunciar a partidismos humanos.

Únicamente cuando uno avanza por su camino como un caballo que corre derecho hacia adelante sin mirar de soslayo hacia su compañero apareado, se conserva la libertad interior que hace avanzar.

En el gallo se puede confiar. Llama cuando clarea la mañana. Pero él mismo no puede volar hacia el cielo. Sólo hace oír su quebrada voz. Así se pretende infundir fe con meras palabras. Tal cosa ocasionalmente se logra, sin duda. Pero cuando se persiste en esta actitud, las consecuencias serán malas.


Gracias, gracias, gracias a todo!






Esto soñé mientras dormía en el templo.

Esta foto la vi en el blog de Félix

miércoles 30 de septiembre de 2009

Yoga en el dojo!

Tengo el enorme placer de decirles que ya comencé a dar clases en el Dojo Zen de Caballito, dirigido por el monje Henry Mouillefarine quien me propuso la idea.

La práctica del yoga tendrá elementos de Ashtanga yoga terapéutico, Iyengar, vinyasas, y Kundalini yoga. Durará una hora y media aproximadamente y se podrá tomar un momento de descanso y te en el jardín que tiene el dojo.


La práctica también se orientará a realizar ejercicios y vinyasas (secuencias de asanas) para flexibilizar la cadera y mejorar el abordaje de la postura de meditación zen, zazen y otras meditaciones que requieran la postura.


Habrá material de estudio opcional para aquellos que quieran profundizar en lecturas y prácticas en casa.

El costo es de 80 pesos por mes una vez por semana o 120 dos veces.

Los horarios posibles son los jueves a las 19:00 y los lunes a la mañana, horario a confirmar. Si ninguno de los dos horarios te sirve, escribime y vemos la posibilidad de modificarlos.

Comenzamos los jueves a las 19:00 en Hidalgo 54 .

Inscripciones: malalayogaintegral@gmail.com, o 1558147185

Los espero y les agradezco que difundan la información

Malala.


jueves 17 de septiembre de 2009

Buddhas Urbanos


Alineación al centro

En esta ciudad, ahora mismo, tenemos que tener claro como

meditar

esperar

ayunar

Meditar es tomarte un tiempo y un espacio en el día para encontrar el espacio de lucidez que todos tenemos. Una lucidez integral, no solo racional. Debes encontrar en tu día un espacio y un tiempo para pensar bien, en el bien y desde el amor, para potenciar tu capacidad de amar la vida, tus actividades, tu familia, y en especial para amar tus aciertos y aprender de tus errores. Detenete, observá, respirá.

Esperar es no ir corriendo detrás de las cosas, es tomarte el tiempo sin prisa y sin demora. Comprender el gran tiempo, el tiempo que compartís y el tuyo propio, tus propios procesos. Esperar es no tener miedo, es saber que todo requiere un proceso y que nada puede ser ahora mismo solo porque vos lo desees o creas que lo necesitas. Esperar es ser maduro, es crecer.

Ayunar es saber restingirte sin sentir la restricción. Poner mente en tus consumos, dejar de vivir en el desborde o en la carencia. Sí vivir en la abundancia, pero esa abundancia es una sensación de poder muy buena, un saber que nada es tuyo y todo , absolutamente todo lo es, por el solo hecho de formar parte. Ayunar es contenerse, es elegir el quilibrio.

El amor es lo único real.



El texto es mío pero la fuente de inspiración es Hargobind Singh Khalsa
y el dinujo es de mi amado Bansky