De pronto, en el medio del patio, se me cruzan La coca Sarli y Dogen. Y me pregunto ¿ Qué pretende ud. De ud ?
Y me río de lo que queda de mis expectativas.
Pasó algo muy intenso: me comí a mi padres, los absorbí, los integré. Me llevó tiempo, en los primeros intentos casi me muero de indigestión. Pero después de un largo trabajo, arduo, de años de sentirme en pampa y la vía con sentimientos y dolores que ni sabían de donde venían, me doy cuenta hoy que la única autoridad en mi vida soy yo misma. Yo decido primero, siempre. Y lo que pretendan de mi... lo siento. No voy a responder. Chau.
Y vuelvo a encontrarme sin límites, sola y con todos al mismo tiempo.Hija del Universo entero. Con una sensación de encuentro muy dulce, muy apacible. Ya no hay más dolor en las rodillas, ni debajo de los omóplatos. Ya no hay la sensación de que la realidad está en otra parte. Ya no sueño con otra cosa que no esté. Ahora la realidad se encaja en sí misma, perfecta y puedo comprender con todas mis entrañas lo que es el denso y misteriosos sabor del instante.
Hay que revisar los abusos que hemos sufrido en el árbol genealógico. Y como dijo Dogen, estudiarse a sí mismo es olvidarse de sí mismo.
Un éxito esto del zen, el yoga y el pensamiento psicomágico . Para mi fueron y son grandes vehículos.
PD.: No puedo dejar de mencionar la gran ayuda de mi ex terapeuta Federico Harrintong, que con su fuerza simple y directa desató muchas vendas de mis vendas heredadas y dejó que respiren y cicatricen las heridas. Fede, un éxito total nuestro trabajo.
