sábado 15 de octubre de 2011

Mi otra casa y un poema



Casa Brandon. No pudieron hacerla con mejor onda porque no existe esa capacidad. Llegaron al tope de la buena idea, con todo el corazón y la fuerza de sus cuerpos. Qué agallas!! Todo a Pulmón, a corazón abierto, a lengua larga y uñas y dientes afiladísimos.
Me encanta la casita, además de ser un lugar hermoso, como sus dueñas, hay muchísimas y excelentes actividades culturales. Eso es Casa Brandon, un lugar de encuentro y exposición. Ahí tengo la suerte de poder dar mis clases. Visitenla!! Vale la pena! Drago 236 o la web.


Ahí va un Poema Shok que me inspiraron.


Me hago una pregunta
¿Qué hago con este ombligo que respira? 
Esta sangre  abundante 
y tibia que escucho soltarse 
delicada por dentro, 
formando canales en mi, direcciones, sentido y plenitudes?
Qué hago con la turgencia de mi deseo,
la densa y acuática textura de mis entrañas? 
La palpitación de mis articulaciones coxofemorales?
Esta voluntad, este poder de levantar imperios 
con una sola inhalación y soltar todas la amarras en cada expulsión del aire.
En cada exhalación hacer nacer 
jardines inmensos,
traspasar todas las fronteras, 
desatar el poder
de desaparecer 
en cada bocanada que suelto. 
Cuando suelto el aire, me voy para atrás y desaparezco. 

Me convierto en cada latido de este bendito universo entero.

Decime vos mujer cráneo, 
porque no dejás entrar la luz debajo de tus puertas?
Mujer lunar, espía, células de estrellas, de mar de noche.
Decimelo vos, mujer secreta. 
Donde está la tibieza de tu vida, la incompleta manera de cantar desde lejos.
Mujer hiriente no hay. No hay mujer seca.
Mujer vino, mujer pastel, crema, pezones, lubias, interconexiones.

Hay siempre bueno en mi. Siempre siempre.
Una parte secreta y fértil.
No hay nada que hacer con todo eso.   
Solo vivirse, 
frotarse el lomo en el pasto y gozar como loca riendo.
Eso ya es una ofrenda.