Llevo dentro mío otro pedazo de nosotros, una manifestación
de un encuentro particular que servirá a la humanidad entera y la humanidad
entera le servirá para crecer. Soy un canal para que la vida, la intensa vida
que no puede vivir sin expandirse constantemente, con su poder vertiginoso y
hambriento, se manifieste: soy su medio expresivo.Todo ese torrente energético, esa atracción hacia lo latente pasa a través mío, a cada instante-
¿Cómo hacer para no ofrecer
ninguna resistencia ante tanta inmensidad? ¿Cómo hacer para entregarse
constantemente y flotar en caída libre? ¿En qué puedo practicar, concreta y
diariamente el acto de la confianza en ella, en ese terrible poder que puede
hacer latir mi corazón con tanta fuerza?
La vida me posee.
No puedo parar de sonreír,
de temer, de reírme a carcajadas satisfechas, de llorar con una angustia desconocida. Bailo en las sombras. Siento mucho poder. No puedo parar de comer frutas y tomar agua muy fresca y sentir que doy vida, que la vida se da a
través mío, que se dan todas las
energías de los elementos en sintonía única para que venga un cuerpoespiritu, así : desde la nada, desde lo infinito a lo finito, para hacer luego el camino inverso.
Un nuevo cuerpo recipiente de misterio. Particular único, brillante, fogoso, ventoso, pleno de alegría. Lo veo nacer
riéndose en el medio del dolor, entregándose al gozo de la vida que siempre es
un poco doloroso. Hablo del gozo de estar en la piel ¿me entienden? De estar en
los huesos, pero no ser eso exactamente. Del gozo de estar. De habitar el
espacio, sin decirlo, sin mirarlo. Estar por los demás. Estar para ellos, sin
ellos. Llegar a esto y después irse. Qué extraño transito, que delicia.
Qué
fruto delicado e invencible, el fruto de los amantes.